viernes, 6 de noviembre de 2015

La clave de Mis noches en el Ideal Room



Las últimas lluvias han intensificado el olor a mar que se respira en el Beso de Luna. Hay que agradecer al fuerte viento de días atrás el cielo embrujado que ahora mismo contemplamos Victoria y yo. El temporal se ha encargado de barrer todo asomo de nubes y dejar al descubierto un firmamento que tira de nosotras como un hechizo.
Victoria paladea un pequeño sorbo del vaso de vodka que se ha llevado a los labios y siento de repente que se aleja varios lustros de mí, del Beso de Luna e incluso de sí misma. Al cabo de un minuto, no sin esfuerzo, baja la mirada para encontrarse con mi sonrisa inquisitiva.

—Lo sé, me he perdido unos segundos.
—No puedo reprochártelo.
—Tú nunca podrías —me suelta en un tono divertido.
—¿Sabes por qué estás aquí esta noche?
—Sí, mucha gente te está preguntando de qué va Mis noches en el Ideal Room.
—Exacto. Y creo que no existe nadie mejor que tú para contestar a esa pregunta.
—Bueno, al fin y al cabo me convertiste en narradora de la historia.
—Entonces, ¿te atreves a contar… sin contar?
—Puedo intentarlo. Si me preguntas por la clave de la novela, te diría que, ante todo, habla de sentimientos y de ideales. Y de la capacidad del ser humano para adaptarse a unas circunstancias que no se espera y que le superan. Y de elecciones de vida. Y de lo que se puede y no se puede cambiar.
—Eso son muchas cosas…
—Es lo que hay.
—¿Concretamos algo más?
—De acuerdo. Podría decir que la historia se desarrolla en un ámbito espacio-temporal muy concreto: diecisiete días de mayo de 1937 en Valencia, en plena retaguardia de la guerra civil española.
—¿Entonces habla de la guerra?
—No. Habla de lo que viven y sienten los personajes dentro de un marco muy difícil de soslayar. Hay entrega, camaradería, inmediatez, miedo y…pasión.
—¿Y habrá sorpresas?
—Habrá. Y sé que más de una persona verá Valencia con otros ojos y descubrirá cosas que nadie le había contado.
—Y además está el Ideal Room…
—El café donde se reúnen intelectuales, artistas, reporteros, políticos, idealistas… Por cierto, ha vuelto a abrir en el mismo sitio después de casi ochenta años.
—Lo sé. El destino tiene esas cosas. Yo ya lo he visitado.
—Y yo. Muchas veces. Entonces y ahora. Y en mis sueños.
—Tus sueños, que serán en breve los nuestros.

Mis noches en el Ideal Room se publicará en 2016. Cada vez más cerca.

4 comentarios:

Belen Moro dijo...

No sé yo si esta criatura va a llegar al desenlace final del libro con tanto Vodka,que ya te vale Escritora Gruñona.Uffff,si va de todo lo que hablas el libro,habrá sido todo un reto para ti y será un reto para las lectoras.Y por favor,Escritora Gruñona necesitamos más presencia de agua y de bebidas no alcohólicas en tus libros,que ya te vale ,guapaaaa.

Mila Martínez dijo...

Ya estamos con la ley seca...con un equilibrio adecuado puedes comer y beber lo que te plazca, querida Belén. Mis chicas lo hacen. Gracias por estar ahí.
Bienvenida al reto.

Mayka Marti dijo...

Mmmhhh muero de ganas por poder leerte ya. Qué ganas! Se echa de menos tener tus novelas entre las manos y estoy deseando ver esa Valencia a través de otros ojos con todo lujo de detalles.
Saludos y mil gracias!

Mila Martínez dijo...

Muchísimas gracias, Mayka. Gracias por esperar con ese cariño. Un abrazo enorme.
Mila