viernes, 16 de abril de 2010

Mel y Patricia

El fin de semana está cubriendo ya con su sabor el Beso de Luna. Se respira en las vibraciones del ambiente. Y no sé si os habéis dado cuenta de que es primavera. Aquí es imposible ignorarlo. El aroma del jazmín se introduce en nuestro cerebro acelerando las pulsaciones, iluminando los ojos con un brillo espectacular… El brillo que estoy admirando en estos momentos en dos pares de ojos embrujadores. —Hola chicas. Me encanta veros de nuevo por aquí. Nosotras somos las encantadas —responde Mel sonriendo seductora. —Mel tiene razón, esperamos siempre con ansia que nos cites aquí para algo, es muy estimulante —remarca Patricia con un destello pícaro en el sublime verde de su iris. —Un pajarito me ha dicho que estáis un poco nerviosas por las vicisitudes que la gente va a conocer en breve. —Es que queda tan poco… —dice Patricia echando su melena hacia atrás con un además nervioso. — ¿Te han dicho que se publica en junio, no? —pregunta Mel. —Eso parece. No os queda nada para que la gente sepa por lo que habéis tenido que pasar…—sonrío ahora con cierta maldad mientras bebo un sorbo de otro excelente vino valenciano: Falcata Casa Gran, de las Bodegas Pago Casa Gran de Moixent. El destacado sabor de la fruta negra madura con toques de regaliz revela la combinación de diversas variedades de uva mediterránea: garnacha tintorera, monastrell, shiraz… —No ha sido fácil —dice Mel saboreando su copa—. La verdad es que nos has puesto en una situación…que no me gustaría calificar. Ya verás cuando hables con Carla… —Y a mí podías haberme enviado un poco más lejos…—suelta Patricia con ironía sutil. —Bueno, no os quejéis, que no lo habéis pasado tan mal, después de todo —les contesto riéndome. —Eso lo tendrán que decidir nuestros lectores —replica Mel. —En breve lo sabremos. Por cierto, chicas, quisiera hacer un brindis. Es un día muy especial para dos amigas mías que se casan hoy. —Muy bien. Entonces, ¡por ellas! —exclama Patricia levantando su copa. El tintineo del cristal acompaña las sonrisas de las tres. Bebemos y nos deleitamos de nuevo con el elixir mágico de nuestras copas. —Nos volveremos a encontrar muy pronto para comentar lo que opina la gente de vuestra aventura, ¿qué os parece? —Esperaremos ansiosas, como siempre. Nos quedamos un poco más entre la intensidad del jazmín, el salitre del mar y el aroma de los velones que acaban de encender por doquier, para seguir comentando entre risas y reproches las experiencias que han tenido que sufrir nuestras amigas. Pero el contenido de esta conversación os está vetado por ahora... Pronto lo conoceréis. Tras la pared se publicará, si nada lo remedia, en junio. Sara y Ana Belén: ¡va por vosotras!

sábado, 10 de abril de 2010

Marcello

Él siempre llega antes. Tiene el aspecto de disponer de todo el tiempo del mundo... y probablemente sea cierto. Sentado entre almohadones blancos bajo los lienzos al viento que cubren la pérgola, tiene el aspecto de un galán salido directamente de La dolce vita de Fellini. Impecablemente vestido con pantalón blanco y polo azul marino a juego con sus cálidos ojos, Marcello tiene la apariencia de un hombre joven y atractivo, aunque sus sienes se mantengan nevadas desde hace tiempo… Se levanta en cuanto me ve, para eso es un caballero, y me coge la mano con suavidad para rozar sus labios en el dorso. — ¡Qué poca gente hace ya este gesto! —le digo mientras me aproximo para darle dos besos a mi estilo. —Ciao bellíssima! No he querido pedir nada porque sé que te gusta sorprendernos con algo excepcional. Me rio ante su comentario y me siento a su lado. —Tienes razón. He pedido un vino en honor a ti. Sé que tienes debilidad por el blanco ¿O me equivoco? —Tú nunca te equivocas con nosotros, cara —me dice con una sonrisa cómplice. —Hay mucha gente esperando saber cosas de ti. Por ejemplo ¿cómo conociste a Álex? — ¡Ah Álex…! ¡La maravillosa Álex! Fue el azar. —Nos tienes intrigados. —Fue uno de los primeros días que pasé aquí de vacaciones. Caminando por la calle la vi y me acerqué a preguntarle por una dirección. —Buena excusa… —No, es cierto. Estaba un poco perdido y buscaba el apartamento que había alquilado. Había salido a pasear y no acertaba a volver —se rió. En aquel momento interrumpió su historia la camarera aproximándose con la bandeja. Abrió la botella y sirvió a Marcello. —Pruébalo —le dije sonriendo, sabiendo de antemano que le iba a encantar. Se llevó la copa a la nariz, cerró los ojos y aspiró. —Tiene un aroma intenso, como a fruta fresca tropical y algo más…—me dice con los ojos brillantes de excitación. Acerca su copa a los labios y saborea el vino un instante. — ¡Fantástico! Vuelvo a reírme al observar su cara iluminada de admiración. La chica sirve el líquido amarillo con tintes verdosos en mi copa y puedo compartir también ese placer. Denso, untuoso, muy largo en boca. Impromptu, se llama. De bodegas Hispano-Suizas. —Nos estabas contando que te acercaste a Álex en la calle. ¿Te dio la dirección? —Sí, por cierto. — ¿Y? —Semejante belleza no la podía dejar escapar, así que la invité a tomar un café. — ¿Y aceptó? — ¡De ninguna manera! Pero yo ya averigüé que estaba en la puerta de su editorial, así que me hice el encontradizo varios días hasta que aceptó ese café. Y luego vinieron muchos más… —Imagino que no te sería fácil conquistarla… — ¡Cómo lo sabes! Es todo un carácter… —Veo que te gusta. — ¡Es la mujer de mi vida! — ¿Y qué tal con su hija? — ¿Carla? Un amor… y bellíssima como su madre. — ¿Vamos a conocer algún día esa magnífica casa que tienes en Italia? — ¡Ah, mi casa de Bracciano! Muy pronto, ya lo sabes, pero primero tendremos que descubrir algo Tras la pared… —Cierto, todo a su tiempo…

miércoles, 7 de abril de 2010

Premio "Genuino Blog"

Querid@s amig@s: hoy he tenido el placer de recibir una sorpresa muy especial por parte de una amiga en la distancia. Ella se llama Sara y me ha hecho el regalo de otorgarme un premio en su blog Aprendiz de todo... Se trata del premio Genuino Blog y supone un reconocimiento desde el corazón. Gracias, Sara, por tu regalo y sobre todo por lo que supone: que me sigues y lo disfrutas. El premio en cuestión no sería especial sin su característica fundamental: es contagioso como una sonrisa. Y como tal lleva una receta para su tratamiento: hay que seguir unas instrucciones precisas para poder disfrutarlo. A saber:
Primero: recibirlo con el calor que se merece.
Segundo: Crear una cita que tenga un significado especial y dejarla en el blog propio.
Tercero: Otorgar el premio a blogs amigos elegidos.
Bueno, pues sigamos la receta.
Muchísimas gracias: recibo tal honor con el corazón abierto y la energía regenerada.
Mi cita: "Si tengo que elegir entre los cinco sentidos, mis preferidos son dos: el sentido del amor y el sentido del humor."
Y aquí tenéis la relación de blogs amigos a los que otorgo ese premio genuino:

http://aprendizdetodomaestradenada.blogspot.com/

http://bloglaboralyrecursoshumanos.blogspot.com/

http://aquiagora-carlos.blogspot.com/

http://libreriacomplices.blogspot.com/

http://inoutradio.es/

http://www.losviajerosdelalma.blogspot.com/

Un abrazo : disfrutadlo y compartidlo

domingo, 4 de abril de 2010

Iván

Es un auténtico placer ver aproximarse a Iván con esa forma de andar casi felina. Sus expresivos ojos negros me miran sonrientes mientras se acerca para besarme. —Hola, guapo, ¿te apetece una copa de este vino o quieres otra cosa? —En cuestión de vino me fiaré siempre de tu criterio —me dice ofreciéndome su copa vacía para que le sirva— ¿Qué es? —Maduresa. Un vino serio, elegante. De las bodegas Celler del Roure. Te encantará—le contesto mientras lleno su copa—. Mantiene en perfecto equilibrio una mezcla de uvas excelentes: Syrah, Cabernet Sauvignon, Monastrell, Merlot y Petit Verdot. Y la sorpresa: tiene la virtud de haber recuperado una uva local prácticamente extinguida: Mandó. Lleva el líquido hasta sus labios carnosos y cierra los ojos un segundo. —Buenísimo, tienes razón. — ¿Y tú que nos vas a contar? — ¿Cuento lo básico? Soy de origen cubano, pero llevo más de ocho años aquí en España. Trabajo como fisioterapeuta y así es como conocí a Fran. Tengo treinta y dos años… Detiene la dulce cadencia de su acento para coger su copa y saborear otro sorbo de vino. — ¿Qué más quieres que cuente? Porque hasta ahora he pasado bastante desapercibido pero… —Ese “pero” lo puedes matizar, aunque solo un poquito, ¿eh? —Vale. Digamos que en un futuro voy a ser un poco más visible y que la gente se va a sorprender porque está acostumbrada a verme sosegado, dulce… —Sí, con ese cuerpazo puedes cambiar de registro, te irá bien—le digo riéndome. —Lo que pasa es que a Fran le gusto más así… — ¡A Fran le gustas de cualquier forma! Iván se ríe con un aire de timidez que aumenta su encanto personal. —Además creo que vamos a conocer de ti un secreto que hubieras preferido mantener guardado… —Bueno, no me gusta hablar de ello. Preferiría creer que ya no existe… Pero existe. Y lo conoceremos dentro de un tiempo, después de habernos asomado Tras la pared para aproximarnos a admirar un cuadro que nos va a llevar por el camino de la amargura, un Autorretrato con mar al fondo

domingo, 28 de marzo de 2010

Patricia

Esta vez sí. Nos debía una entrevista después de la encerrona del lunes pasado y ahí la veo aparecer para cumplir su promesa. Se quita las gafas de sol en cuanto me ve desde el camino empedrado del jardín que lleva hasta nuestro rincón, y sus cautivadores ojos verdes me sonríen. En esta ocasión aparece sin cubitera… — Hola de nuevo —me dice después de besarme. —Esta vez no te has traído a la tropa, supongo —le digo bromeando. —No. Hoy me he portado bien y vengo a charlar contigo y con los amigos que nos observan. Porque nos observan ¿verdad? —me pregunta sonriendo. —Bueno, creo que unos cuantas personas, por lo que me han dicho… En aquel instante viene una de las atractivas camareras del local y espera nuestro pedido. —Hoy hace bastante calor ¿Nos tomamos unas cervezas? —pregunto girándome hacia Patricia. —Por mí encantada —contesta apartándose la espesa melena rubia hacia atrás. —Vale, pues tráenos dos Voll-Damm. La camarera se marcha y nosotras continuamos con nuestra charla. —Me da la impresión de que mucha gente se quedó con ganas de conocerte un poco más después de tu aparición, ¿nos vas a contar cosas de ti? — ¿Por ejemplo? —Por ejemplo qué día naciste, si naciste aquí, qué haces para ganarte la vida… —Nací en Valencia un lejano 15 de diciembre de un año que no pienso comentar… —Me parece estupendo. —Como muchas personas saben, soy compañera de Eva en el bufete. —Por cierto, ¿qué tal con Eva? —Hasta ahora bien pero en un futuro… me parece que la cosa va a complicarse — me dice con un destello malicioso en los ojos. —No voy a hacer ninguna apreciación sobre eso — contesto riéndome. La camarera acaba de dejarnos dos cervezas heladas sobre la mesa. Agarro mi copa y observo la espesa espuma sobre aquel cuerpo denso y oscuro, y se me hace la boca agua. —Salud —decimos las dos al unísono llevándonos a los labios aquel líquido sabroso, amargo pero ligeramente dulce…o al revés. —Mmmm —se le escapa a Patricia con una cadencia sensual, mientras pasa la punta de su lengua por el rastro de espuma que adorna su labio superior. —Imponente ¿eh? Ya somos algunos amigos en esta secta —le digo mientras hago mi propio recorrido con la lengua. — ¿Y con Mel? —continúo, aprovechando la coyuntura. —Muy bien…—su sonrisa se vuelve aun más provocadora. —Vale —le sonrío yo también con complicidad— ¿Y ahora tu vida sentimental? —Muy complicada. Pronto se sabrá. Muy pronto… —Sí, porque me ha dicho un pajarito que vas a emprender un viaje misterioso y excitante en breve… —Tú lo sabes mejor que nadie —contesta divertida cruzando sus piernas larguísimas.
Y es que nuestra amiga espera ansiosa Tras la pared

domingo, 21 de marzo de 2010

Fiesta sorpresa

Nuestra cita de hoy, 22 de marzo, en el Beso de Luna se llama Patricia. Apenas me ha dado tiempo de acomodarme en nuestro rincón favorito cuando la veo aparecer con paso decidido y pienso que realmente es una mujer que no pasa desapercibida… Más de metro ochenta de estatura, larga melena rubia al viento, constitución fuerte y unos inmensos ojos verdes que desarman a cualquiera. Se acerca a mí, me besa y deposita en mis manos una cubitera con algo dentro. — ¿Y esto? —No has pedido aun, ¿verdad? —me dice provocadora. —No me has dado tiempo…—le contesto con una sonrisa. Dejo la cubitera sobre la mesa y observo gratamente sorprendida la botella en su interior. Se trata del Cava 24k de una bodega de Requena, Artesanos del Vino. Siguiendo la antigua tradición egipcia de introducir oro en los alimentos con el objetivo no solo de alargar la vida sino incluso de alcanzar la inmortalidad, esta bodega ha incluido en su cava polvo de oro de 24 quilates. Levanto los ojos de la botella y observo la cara divertida de Patricia. — ¿Pensabas que no nos íbamos a acordar? ¡Feliz cumpleaños! En aquel instante nuestra amiga se hace a un lado para dejarme ver el sendero por el que ya se acercan desfilando todos: uno a uno vienen hacia mí y me abrazan, me besan, me arropan. Aquí estoy, rodeada por Mel, Carla, Álex, Eva, Marcello, Fran, Iván, Patricia…y una persona más que todavía no puedo revelar… La camarera, que les venía siguiendo con una bandeja repleta de copas, hace los honores y descorcha la botella, sirviéndonos aquel elixir de vida. — ¡Por ti! —me reta Mel, con sus ojos dorados a juego con aquel brebaje extraordinario, dirigiendo su copa hacia mí. — ¡Por todos vosotros! —contesto a la vez levantando mi copa, mientras intento que no se note en mi voz la emoción que me atenaza la garganta. Saboreo el espectáculo: Eva con su sonrisa borde, María, a su lado, con sus cálidos ojos azules, Carla y Álex, derrochando la misma belleza mediterránea desde décadas distintas, Marcello, con su porte señorial y amable; Fran me mira con ojos de complicidad inteligente mientras su pareja, Iván, despliega una inmensa sonrisa blanca sobre un rostro moreno realmente atractivo. Y la otra persona, nuestra invitada aun secreta, de pie junto a Patricia, me lanza una mirada tímida y entrañable. Y entonces sí, entonces bebemos todos aquel elixir mágico que nos va a convertir en inmortales para siempre, saboreando las intensas notas de fruta con un final largo y persistente, como su objetivo…

domingo, 14 de marzo de 2010

María

La sensación que me provoca María mientras la observo acercarse a nuestro rincón es de ingravidez. Largos rizos castaños flotando al compás de sus pasos, camisola malva totalmente hippie bajo una chaqueta amplia de lana; pantalón ancho, suelto a la altura de la cadera… y una forma de caminar reposada, sensualmente envolvente. Luego despliega esa forma de mirar con sus ojos de un azul imposible y me quedo prendada de su paz para siempre. Nunca nadie diría que nació en 1964. Tiene un aire etéreo, como aterrizada directamente de los sesenta. Me levanto y me rodea con un abrazo que huele a coco y a canela. — ¿Qué tal?—me dice sonriente. —Esperándote impaciente. Sé que hay mucha gente que echaba de menos tu visita… Se acerca la camarera con una botella de Les Alcusses, vino de las bodegas de Celler del Roure, situada en la fructífera zona de Moixent en Valencia, y la deja en la mesa junto a dos copas. Lo disfruto a menudo porque tiene una personalidad propia formada por la unión equilibrada de uva de Monastrell, Syrah, Merlot, Cabernet Souvignon y Tempranillo. Ahí es nada. — ¿Te apetece otra cosa? —le pregunto mientras lleno su copa. —No, este vino me gusta —me contesta regalándome otra de sus sonrisas mientras se lleva la copa a los labios. Yo hago lo propio y me dejo llevar en un primer sorbo por los aromas de fruta madura con suaves notas de madera… Cierro los ojos, saboreando, y continúo. —No te voy a entretener mucho, porque sé que hoy tenéis una fiesta especial en vuestra casa… —Me encanta que me hayas invitado precisamente hoy. Lo tomaré como un regalo de cumpleaños. —Lo es. Felicidades cariño. De todas formas, sé que estabas estos días atrás bastante ocupada. —Sí, pero ¡ya lo he terminado! —La verdad es que tengo curiosidad por admirar cierto cuadro. Además sé que cuando la gente te conozca más, se morirá por verlo… —Imagino a qué cuadro te refieres y lo cierto es que tiene un significado muy importante para mí. —Para ti y para Eva… —Sí, sobre todo para ella. —Parece ser que nos reservas unas cuantas sorpresas para un futuro no muy lejano… —Sorpresas, disgustos, sustos… No querrás que siga… — ¡Ni se te ocurra! —Solo puedo adelantar que es un autorretrato. —Eso sí puedes contarlo. ¿Con mar al fondo? —Siempre. Autorretrato con mar al fondo. —Pero primero tendremos que adentrarnos Tras la pared. Dentro de muy poco. —Sí. Ahí nos esperan vivencias muy interesantes…—dice acompañando la frase con una sonrisa de lo más erótica. Observo como disfruta lentamente del vino, apura su copa sin prisa y sé que llega el momento de dejarla marchar. Debe asistir a su fiesta de cumpleaños.