viernes, 14 de agosto de 2015

Viaje a Eterna



Estoy tendida, apoyada sobre los codos en la orilla de un lago artificial de aguas sorprendentemente cálidas, mientras observo con fascinación el oleaje que me acaricia. Cincuenta metros más allá se vierte una cascada desde lo alto del muro. El torrente, al estrellarse contra la superficie cristalina, hace surgir una estela de ondulaciones que alcanzan la orilla opuesta. Me maravilla la pared de la cual mana el agua; tiene tal apariencia  natural que nace en racimos la vegetación entre sus resquicios.

—¿Te gusta?—me pregunta Iduna siguiendo el curso de mi mirada.

—Es increíble.

Al girar la cara mis ojos resbalan sobre la piel húmeda de su abdomen; piel tersa, bronceada, adherida a una potente musculatura. Después alzo la vista para toparme con dos iris grises que esconden una pregunta obvia. Ella aguarda noticias de Patricia. Lo sé. Por eso soy su invitada de honor en esta ciudad en la que todas me miran, convertida en elemento discordante dentro de un mundo donde nadie parece tener más de veinte años. Pero la mujer pelirroja es consciente de que voy a hacerle esperar, de que nada es fácil si hablamos de amor, de confianza, de vida y de muerte. De libertad.

A una señal suya se aproxima una camarera de rasgos felinos portando un cóctel impactante, carmesí.

—Pruébalo —me sugiere con esa ronquera suya que paraliza el pulso.

—¿Me puedo fiar?

—¿Y tú lo preguntas?

Decido beber. La vida está hecha de decisiones de las que no podemos escapar. En el mismo instante en que el sabor metálico inunda mi boca me pregunto si hoy la luna estará plena. Sé de repente que mis latidos se van a disparar, que una fuerza irresistible va a apoderarse de mi voluntad, que mi percepción se tornará borrosa y acabaré perdiendo la presencia.

Tan solo espero tener conciencia de mí misma a la vuelta.

Tan solo espero no hallar el tatuaje de La dagafenicia en algún punto de mi cuerpo.

Tan solo espero que ella me deje marchar.

17 comentarios:

Belen Moro dijo...

como sea un pequeño relato de la Daga Fenicia,pienso saltarme los tres libros y me voy directo a él,porque me parece que puede ser de los que engancha desde la primera página.Y esos me encantan.Saludos frescos desde el norte.

Mila Martínez dijo...

¡No te los saltes! jajajaja... Saludos desde el Mediterráneo. Un beso, guapa.

Belen Moro dijo...


ok,pero hasta que yo no me empiece "La Daga Fenicia",no puedes sacar el otro libro,porque si no se me acumulan los libros guapaaa.

P.D:Esa foto me observa seriamente mientras escribo,jajaja

Mila Martínez dijo...

Hecho. Tardaré en sacar otro libro. Por lo menos de la misma serie.

Anónimo dijo...

Donde estarán estas Chicas?��

Anónimo dijo...

Y q nos tienen preparado para su próxima aventura?
TuFisio.Bsos

Mila Martínez dijo...

¡Ya veremos, querido fisio! El futuro lo dirá. Ellas perviven.
Besos.
Mila

Belen Moro dijo...

Oye rubia,ya podías poner otro pequeño relato de la Daga Fenicia,para hacerme una idea de lo que me espera.Sería un gran detalle e igual se me quitaba el cabreo jajajaja

Mila Martínez dijo...

Querida Belén: no se trata de un retazo de la Daga. Es una ficción en la que yo misma interacciono con mis personajes. Tiene que ver con lo que ocurre en el libro pero es un encuentro más allá de sus páginas.
Besos, apasionada lectora.
Mila

Belen Moro dijo...

Otra vez salvada por la campana.Mila eres una mujer con mucha suerte.Pero sigues siendo Maléfica y se me está quitando un poco el enfado,pero no sé que me da que esta noche va a ser movidita en el libro.Mila,Cuídate Maléfica.Abrazo de oso.

P.D.:Pero me debes una,que lo sepas

Mila Martínez dijo...

Jajajaja...me alegro de que disfrutes.

Belen Moro dijo...

Rubia,Rubia,Rubia,ahora que se me estaba quitando el enfado...Estoy como lo describiría..SORPRESA,jajaja.Una idea fantástica y brillante.Que sepas que ahora estoy más enfada todavía y eres Maléfica,Maléfica.Antes sólo estaba enfadada,ahora estoy muy,muy enfadada.

Mila Martínez dijo...

Me encanta tu enfado. Sigue así ;)

Belen Moro dijo...

Rubia Maléfica me da que Gea es pariente tuyo,por lo de Maléfica claro.Yo que tú en la segunda parte ni la nombraba.No me ha caído nada bien.Es borde,celosa,maleducada y mala y también peligrosa para Iduna y a ésta que no me la toquen.jajaja

Mila Martínez dijo...

Jajajajaja

puka159 dijo...

Muchas gracias por compartir con nosotros otro de tus maravillosos libros. Debo decir que este me ha gustado mucho mas que el anterior. La historia y los detalles me han mantenido enganchada durante toda la lectura, pero tengo una duda, Porque Patricia...?, es decir creo que en los últimos libros te has centrado mas en este personaje, la pobre mujer no pega una, primero fue Mel que ya tenia dueña, luego su sufrimiento para estar con Sara y después con Eva en un universo alternativo y ahora por si fuera poco Sara la abandona y la diosa Iduna nos la deja en la estocada. Pobre Patri, espero que no tardes mucho con la continuación de la daga fenicia aunque se que ahora en este momento tu atención esta en otra historia que igual de ansiosa esperamos leer. Un abrazo desde el otro lado del charco

Mila Martínez dijo...

Muchísimas gracias por tu comentario, puka159. Tienes razón, la he tomado con la pobre Patricia...aunque entre lloro y lloro no lo pasa del todo mal. Un abrazo enorme volando hacia el otro lado del charco.