domingo, 6 de marzo de 2011

Nuestras chicas hacen un brindis particular a la mujer

Confieso que esta tarde me he entretenido más de la cuenta. Al entrar en el Beso de Luna he captado cierta excitación en el ambiente. Nuestras amigas deben haber llegado hace rato. Me dirijo con prisas hacia un rincón privilegiado del jardín y me doy cuenta de que un par de camareras me observan solícitas, dispuestas a cualquier cosa al menor de mis gestos. Al asomarme a nuestro reservado siento el alivio que provoca mi presencia. Están todas. —Lo siento. He salido un poco tarde de casa. ¿Os han servido ya? —pregunto mirando a Álex. —No te preocupes, Mel ha pedido un vino que te encanta —me contesta con un guiño tranquilizador. En ese preciso instante hace acto de presencia una camarera portando la bandeja con la botella reclamada y varias copas. Aunque intenta blandir su profesionalidad, puedo notar el nerviosismo en cada uno de sus gestos. Las mujeres allí reunidas harían titubear a la mejor preparada. —Gracias —le digo cuando termina de llenar las copas. Me mira un instante permitiéndose una sonrisa despreocupadamente sexy y sale disparada hacia la barra. —Bueno, ya se huele la primavera en el aire —declara Mel, perspicaz. —Desde luego —replico riéndome ante su provocación—, pero antes tenemos celebraciones ineludibles. El día 8 se acerca y se me había ocurrido que quizás pudiéramos ofrecer un brindis particular a las mujeres que nos rodean. ¿Qué os parece? —Por mí, estupendo —contesta Eva agarrando su copa de inmediato—. Yo brindo por todas las que se encuentran en una situación de maltrato en cualquiera de sus vertientes, deseándoles que logren encontrar el valor suficiente para liberarse del yugo. —Yo transmito mi fuerza a todas aquellas mujeres que luchan contra la ignorancia y la represión en sus países, y a todas las que están sufriendo la pérdida de sus familiares en esa búsqueda de la libertad —dice Álex. —Yo quisiera brindar para que la educación llegue hasta cada rincón del mundo y consiga desterrar para siempre prácticas como la ablación del clítoris —señala Sara. —Pues yo brindo para que las mujeres se lancen a leer y a conocer lugares ajenos. El contacto con otros mundos que posibilita la lectura y los viajes permite que se abran las mentes y se enriquezcan los horizontes —defiende Patricia. —Yo deseo que cada una reconozca dentro de sí misma la belleza y el poder que encierra el hecho de ser mujer y que no consienta que nadie profane esa certeza —añade María. —Quisiera levantar mi copa para que cada una pueda decidir el camino que desee, que lo disfrute y, una vez alcanzada la meta, no se lamente de su elección —continúa Carla. —Yo brindo para que cada mujer de este planeta disponga de la libertad de elegir a su pareja, y que dicha decisión sea tan acertada que le permita crecer cada día como persona —sentencia Mel. —Pues yo, queridas amigas, alzo mi copa para que vuestros deseos lleguen a los oídos adecuados. Sed felices. Nos vemos en Autorretrato con mar al fondo.

11 comentarios:

M.E.Lovera dijo...

Salud! chicas!!

Aprendiz dijo...

Muy acertada tu entrada, yo también aprovecho la ocasión para alzar mi copa por todas aquellas mujeres que saben lo que quieren y no dudan en luchar por ello, y en particular alzo mi copa por mi preciosa mujer que es el mejor de los ejemplos. Un abrazo,

Sara

Mila Martínez dijo...

Besos, Martha. Nos vemos pronto.
Querida Sara, compruebo que sigues siendo feliz al lado de tu morenita...Enhorabuena. Cuida esa relación que es todo un lujo. Un abrazo.
Mila

Carlos dijo...

Hola espero se encuentren muy bien, quiero felicitaros por el blog, estupendamente bien llevado, muy buen trabajo en él.
Sería un placer intercambiar enlaces con uds,
cualquier cosa me pueden encontrar en:
http://claudiafernandezla1.blogspot.com/
Que disfruten de una estupenda semana,
saludos cordiales

Anónimo dijo...

Que puedo decir si la mayoría de las personas inteligentes que conozco son mujeres...
Un Beso.
Tu Fisio.

Mila Martínez dijo...

Y tú demuestras serlo al haber elegido compartir tu vida con una de ellas. Un beso, mi fisio.

Mila Martínez dijo...

Hola Carlos, compartimos lo que quieras. Imagino que eres el administrador de Claudia. Un abrazo. No tenía el placer de conocerla.

Anónimo dijo...

Yo también quiero bridar, y brindo porque algún día el ser hombre o mujer importe lo mismo que el número de pestañas se tengan en los ojos, es decir, nada. Que lo único que nos importe es "SER". Genial, Mila, como siempre.
Muchos besos.
Asun

Mila Martínez dijo...

Inteligente brindis, Asun. Estoy contigo, ya lo sabes. Un beso.
Mila

pepitona dijo...

Brindemos por el día de la mujer trabajadora...tus mujeres son seres inteligentes de gran corazón, el que bien seguro tu tienes...que aman, sueñan, desean y transmiten esperanzas de encuentros posibles y amores sinceros.

Un beso de luna desde Bcn.

Mila Martínez dijo...

Un gran beso de luna para tí, Pepa. Deseo que encuentres a una de ellas en tu camino...
Mila