Tiene una forma grácil de caminar, como evitando hacer ruido. Aunque ella busca pasar desapercibida, es imposible no fijarse en su cuerpo menudo y bien formado, la piel acaramelada, la mirada limpia, los labios carnosos, el pelo negro azabache con algunos rizos que acarician apenas los hombros. Me besa con cierta timidez y se sienta frente a mí.
— ¿Te atreves con una copa de vino?
—Un poquito solo, que se me sube enseguida a la cabeza— me dice dulcemente exhibiendo cierta variación del tono de sus mejillas.
Su voz es algo que no puede pasarse por alto: aterciopelada, sensual… Otro motivo que dificulta su objetivo de mantenerse en segundo plano.
Lleno su copa y observo como se la lleva a los labios. Espero que le guste este Trilogía de la bodega Los Frailes, de Fontanars del Alforins. A mí me encanta su sabor a fruta madura con notas tostadas.
—Siento que no podamos desvelar tu nombre, ni muchas otras cosas…—le digo regalándole una sonrisa.
—Bueno, ya no falta tanto para que me conozcan...
— ¿Te gusta tu participación en este segundo libro?
—La verdad es que lo he pasado bastante mal y bastante bien, depende de cómo se mire —contesta sonrojándose intensamente.
—Bueno, nuestros lectores juzgarán. No sé por qué, pero creo que vas a encandilar a más de una…
Apurada, agarra su copa y vuelve a dar otro sorbo a su vino. Parece que le gusta, después de todo.
—Lo que sí podemos revelar es que en esta segunda aventura tu vida dará un vuelco desde el principio y le pondrás las cosas muy difíciles a cierta amiga nuestra...
—Pues sí... —me dice sonriendo.
— ¿Piensas quedarte mucho tiempo entre nuestras amigas?
— Creo que eso no debería contarlo ¿no?
—Tienes razón, perdona —le digo riéndome.
Es realmente encantadora y sexy, lo comprobaréis muy pronto. Tras la pared se publica en junio. Ya falta menos…









